Villa del Mar: Probamos una recomendación de un "influencer" que no es un influencer
- Jalea
- 20 feb 2018
- 5 Min. de lectura
Mangueros, esta es mi segunda nota y la verdad me siento muy feliz de traerles una nueva reseña y sobretodo de haber escrito (escribido) sobre este restaurante.
No soy mucho de ver televisión, sinceramente consumo más YouTube y los streaming que la TV. No encuentro nada que ver y siempre estoy haciendo zapping. Las veces que consigo algo bueno que ver en la tele, suelo ver documentales, programas de cocina, noticias o TV Perú – todo un ñoño.
Uno de esos días, me encontré con un personaje – Luciano Mazzetti – que ya antes había visto. Hasta ese momento no recordaba dónde. Pregunté y averigüé un poco hasta que di con él. Luciano Mazzetti no sólo es un chef reconocido en Lima, también es un reconocido conductor de programas culinarios en la tele y cuenta con su programa de internet llamado “Viaja y Prueba”. Vino a Piura por primera vez para “Viaja y Prueba” en el 2016 y le robaron. Jalón de orejas para nosotros los piuranos, mangueros.
Al parecer mi hermana es amiga de este personaje. Es por ella quién llegué a averiguar quién era y es por ella, principalmente, que fuimos a “Villa del Mar” esta vez.
La verdad es que es un hotel que tiene un restaurante, ambos del mismo nombre. Parece, mangueros, que lo que decía mi abuelo, y otras personas que conozco, boquita come y c***ito paga se aplicaría muy bien en ese caso.
Mangueros, antes de entrar a profundidad con esta reseña, quiero compartirles un poco de mi historia con este restaurante.
La primera vez que fui – y de la que tengo memoria aún – fue cuando estaba en secundaria, mi hermana vivía en Lima, pero ese día estaba en Sullana. Un domingo familiar, de esos domingos que se van a reventar el almuerzo, mi padre nos propuso ir a un restaurante nuevo que su amigo Daniel acababa de abrir. Fuimos y nuestra primera impresión fue que era un típico restaurante piurano: amplio, música criolla, cervezas en las mesas, ceviches en la carta. Ni bien nos sentamos, llegó el amigo de mi padre, Daniel, nos saludó efusivamente a todos nos dio sus recomendaciones y pedimos. La mesera nos atendió de forma espectacular, sinceramente no es por alagar a este local, pero todo parecía muy bueno. Lo que realmente me acuerdo no sólo por la sorpresa, sino también por el sabor fue que de cortesía nos trajeron en un plato sarandaja (chilenito) mezclado con aceite de oliva, limón, sal y pimienta. Una de las mejores cortesías que he comido.

Uñas de Cangrejo - Acompañadas de yuquitas fritas, sobre una cama de lechuga y el complemento ideal: salsa huancaína casera.
Continuando mangueros, con la reseña, y, descubriendo el porqué de mi pequeña historia, tengo una mala noticia. Esta última vez que fuimos, no nos dieron esa deliciosa cortesía. Quedé medio frío cuando vi que sólo nos dieron maíz cancha. Es un punto negativo para mí.
Esta última vez, volvimos los cuatro: hermana, madre, padre y yo. Mi hermana estaba loca por ir, y lo estaba sólo porque su amigo, Luciano Mazzetti, había ido y le había dado su “aprobación”. En el video, podrán ver que pide muchos platos deliciosos… pero nosotros pedimos cosas diferentes para probar.
Yo pedí una leche de tigre, mis expectativas eran las clásicas: un vaso choppero o un vaso alargado, cebolla china o cebollín por encima, canchita flotando, repleta de mariscos, un limón y un ají. (Hago este paréntesis para decirles, mangueros, que mientras recuerdo estos ingredientes se me hace agua la boca). Mi sorpresa fue cuando llegó la leche de tigre. Era un pequeño plato sopero y no era de un sabor normal por decirlo de alguna manera. No era una leche que tomas con tus patas afuera de la universidad, ni una leche de Las Meches (soon les contaremos qué opinamos); era y es algo nuevo, un sabor – que a partir de la fecha – será algo característico de este lugar y que se quedará conmigo y con ustedes, mangueros, para siempre. No era una presentación abusiva ni mucho menos pobre, considero yo que es lo Houston pe causa. Y el sabor… ufff… exquisito; no lo consideraría Leche de Tigre, para mí fue algo similar al Chupe de Cangrejos: cremosito, harto sabor a mar y, sí, lleno de mariscos.
Aquí una foto de como tomo este ayahuasca marino.

Ya con eso estaba contento, pero lo que vino luego y después de eso iba aumentando mi hype.

Llegó, casi junto con la leche, este suculento plato de Uñas de Cangrejo empanizadas y fritas. Creo que el ejercicio de la lectura para este restaurante no cabe, tienen que ir y probarlas. Acompañadas de yuquitas fritas, sobre una cama de lechuga y el complemento ideal: salsa huancaína casera. Sí, amigo manguero, casera, nunca será como la que hace tu madre pero sí se puede acercar. Dieron a nuestro modesto y piurano paladar una razón para saltar.
Lo que seguirá, sé que no a todos les gusta, tengo amigos norteños que no les gusta. Y, bueno, faltando dos o tres uñitas, llegaron las Conchas Asadas. Con una preparación simple pues es sólo abrir las conchas, ponerlas al horno o en agua caliente para cocerlas y agregarle una sarsita – cuya cebolla esté en cubitos – on the top… y… ¡LISTO! Son deliciosas a mi familia y a mí nos gustan bastante. Casi siempre las pedimos por mi madre, porque a ella le gustan más que si nos juntaras al resto. Particularmente, me gusta echarles un poco más de jugo de limón y un poco, o mucho, ají.
Permítanme demostrar cómo lo hago:

Para cerrar con broche de oro esta entrega, le presento la Parihuela de Villa del Mar. Una parihuela clásica acompañada con arroz blanco. Si bien no es algo tan diferente sigue siendo rico y dentro de los estándares piuranos. Esta parihuela olía al néctar de los Inkas – Chicha de Jora – y contenía muchos mariscos troceados (o trozados, corríjanme en un comentario); además de dos o tres trozos de Mero.

Siento que Villa del Mar es un restaurante lleno de sorpresas y si bien no pude probar toda la carta, prometo volver y escribirles sobre cada plato de la carta. Luciano Mazzeretti, si lees esto, muy buena recomendación de restaurante, gracias.
Manguero, Manguera no te quedes sólo con esta breve reseña (erótica de comida), anda, pruébalo y dinos: ¿Cómo te pareció la leche? ¿Crees que exageré con la descripción? ¿Probaste el resto de platos que te recomendé? ¿Qué me faltó pedir? ¿Dónde quieres que vayamos ahora?
Bueno mangueros y mangueras gracias por leernos hasta aquí. No te quedes sólo con la nota compártela con tus amigos para que también puedan saber de este local (y para que engordemos todos juntos).
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Les mando un fuerte abrazo mangueros. Antes de acabar, les dejo:
Los datos Jaleastícos:
Ubicación: Calle Las Poncianas en la paralela del Rest. Malibú, Sullana, Piura.
¡¿Qué pedimos?!: Leche de Tigre, Uñas de Cangrejo, Conchas Asadas, Parihuela y Cuzqueña de Trigo (#AuspiciaAJMCuzqueña)
Productos: Carta clásica de un restaurante piurano.
Precio: 132.00 (comimos cuatro)
Puntaje: 9.9/10


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